Blog · 12 de abril de 2026

Conectar con alguien en Solo2 — en 60 segundos

No necesitas número de teléfono, ni cuenta de Google, ni permiso de nadie. Solo dos personas y un minuto.

Lo que necesitas antes de empezar

Solo una cosa: que ambas personas tengan Solo2 abierto en su navegador. Nada más. No hay contactos que importar, no hay número que dar, no hay código que pedir por otro canal. Todo ocurre dentro de Solo2, cifrado de principio a fin, sin que nuestro servidor sepa quién conecta con quién.

Si la otra persona aún no tiene Solo2, envíale un enlace a solo2.net. En un minuto lo tiene funcionando — sin registrarse con datos reales, sin tienda de aplicaciones. Abre el navegador, elige un nombre de usuario inventado, y ya está dentro.

Un consejo: si usa iPhone, es mejor que instale Solo2 en la pantalla de inicio desde el principio (Safari → Compartir → Añadir a pantalla de inicio). En iPhone, el navegador y la app instalada tienen bóvedas separadas — si empieza en el navegador y después instala, tendrá que crear una cuenta nueva. En Android esto no pasa: la app instalada y el navegador comparten la misma bóveda.

Escenario 1: Estáis juntos

Si estáis en la misma habitación, el código QR es la forma más rápida y segura. Ningún dato sale de vuestros dispositivos.

  1. Persona A pulsa el botón Compartir en Solo2. Aparece su código QR en pantalla.
  2. Persona B pulsa Escanear y apunta la cámara al QR de A.
  3. Suena un bip. La solicitud de conexión se envía automáticamente.
  4. Persona A acepta la solicitud. Listo. El túnel está creado.

A partir de ese momento, todo lo que os enviéis — mensajes, fotos, archivos, notas de voz — viaja directamente de un dispositivo al otro. No pasa por ningún servidor. No queda almacenado en ninguna nube. No hay metadatos. Es como hablar en persona, pero por escrito.

Escenario 2: Estáis lejos

Si no estáis juntos físicamente, el enlace de invitación es el camino. Es un link que puedes enviar por cualquier vía — email, WhatsApp, SMS, Telegram, papel escrito con un bolígrafo. Da igual el medio. Lo importante es que la otra persona lo abra.

  1. pulsas Compartir en Solo2 y copias el enlace de invitación.
  2. Envías ese enlace a la otra persona por el medio que prefieras.
  3. La otra persona abre el enlace. Si ya tiene Solo2, se conecta directamente. Si no, le guía para crear su cuenta en un minuto.
  4. Tú aceptas la solicitud. Túnel creado.

El enlace contiene tu código de vinculación, que es fijo y personal. No revela tu nombre, tu identidad ni tus datos — solo permite que alguien te envíe una solicitud de conexión. Tú siempre decides si la aceptas o no. El servidor no lleva registro de qué códigos existen ni de quién son: es un servidor ciego por diseño.

¿Y si quiero invitar a alguien que no conoce Solo2?

Exactamente igual. El enlace de invitación funciona tanto para usuarios existentes como para personas nuevas. Si la persona que recibe tu enlace no tiene cuenta, el propio enlace le lleva a crear una. En menos de un minuto tiene Solo2 funcionando y la solicitud de conexión contigo lista para aceptar.

No necesita descargar nada de ninguna tienda. No necesita dar su número de teléfono. No necesita verificar un email. Solo elige un nombre de usuario — que puede ser inventado — y una contraseña. Eso es todo. No hay barrera de entrada.

Por qué esto es diferente

En cualquier otra app de mensajería, conectar con alguien implica compartir algo personal: un número de teléfono, un email, un perfil público. Esa información queda registrada en los servidores de la empresa que gestiona el servicio. Saben quién habla con quién, cuándo, con qué frecuencia.

En Solo2, conectar con alguien no deja ningún rastro. Nuestro servidor ayuda a que dos dispositivos se encuentren — como un intermediario que presenta a dos personas en una fiesta y después se va. No sabe de qué habláis. No sabe cuánto habláis. No sabe si seguís hablando o habéis dejado de hacerlo. Porque una vez creado el túnel, nosotros desaparecemos de la ecuación.

No es un eslogan. Es la arquitectura. Y la arquitectura no se puede cambiar con una actualización de condiciones de servicio.