Ayuda
Respuestas rápidas a las preguntas más frecuentes.
Alguien quiere hablar contigo de forma privada a través de Solo2. El enlace que has recibido es una invitación personal para crear un canal de comunicación cifrado entre vosotros dos. Nadie más puede leer lo que os digáis — ni siquiera nosotros.
- Abre el enlace en tu navegador (Chrome, Safari, Firefox — cualquiera sirve)
- Crea tu cuenta: elige un nombre de usuario (puede ser inventado) y una contraseña
- La conexión con la persona que te invitó se establecerá automáticamente
No necesitas descargar nada de ninguna tienda. No necesitas dar tu número de teléfono ni tu email. No necesitas pagar nada — los primeros 7 días son gratis. Todo lo que escribáis viaja directamente de un dispositivo al otro, sin pasar por ningún servidor.
Solo2 funciona directamente en el navegador, sin descargar nada de ninguna tienda. Pero si quieres recibir notificaciones (toques) o tenerlo como una app en tu pantalla de inicio, debes instalarlo. Solo te lleva un minuto.
Importante en iPhone y en Android
Instala Solo2 en tu pantalla de inicio ANTES de crear tu cuenta. Si creas la cuenta desde el navegador primero, tu bóveda quedará dentro del navegador, separada de la app instalada. Las notificaciones tampoco funcionarán desde el navegador. Es el comportamiento estándar de los sistemas operativos móviles para proteger la seguridad del navegador, no una limitación de Solo2.
En iPhone (Safari):
- Abre solo2.net en Safari
- Pulsa el botón de compartir (cuadradito con flecha hacia arriba)
- Pulsa "Añadir a pantalla de inicio"
- Abre Solo2 desde el icono nuevo
- Ahora sí: crea tu cuenta desde la app instalada
En Android:
El navegador te ofrece directamente "Instalar aplicación" la primera vez que visitas Solo2. Acepta la instalación y crea tu cuenta desde la app instalada.
En un ordenador:
No hace falta instalar nada. Solo2 funciona directamente en el navegador. Las notificaciones funcionan en todos los navegadores de escritorio.
Tu bóveda vive dentro de un solo navegador
Solo2 guarda todos tus datos — mensajes, archivos, contactos — en una bóveda cifrada dentro del navegador donde creaste tu cuenta. Si usas Chrome, tu bóveda está en Chrome. Si abres Firefox en el mismo ordenador, será otra bóveda vacía. Es como una caja fuerte empotrada en la pared de una casa: si cambias de casa, la caja fuerte se queda en la casa vieja. Por eso es importante elegir dónde crear tu cuenta y no cambiar de navegador después.
- Una persona abre Solo2 y pulsa Compartir (se muestra su código QR)
- La otra persona abre Solo2 y pulsa Escanear
- Apunta la cámara al QR → suena un "bip" → ¡listo! La solicitud se envía automáticamente
- La primera persona acepta la solicitud y el túnel queda creado
Opción A — Enviar enlace:
- Abre Solo2 y pulsa Compartir
- Envía el enlace por cualquier medio (email, mensajería, SMS...)
- La otra persona abre el enlace, se identifica en Solo2 y acepta la conexión
Opción B — Enviar captura de pantalla del QR:
- Abre Solo2 y pulsa Compartir (se muestra tu QR)
- Haz una captura de pantalla y envíala por cualquier medio
- La otra persona abre Solo2, pulsa Escanear, y luego "Cargar QR desde imagen"
- Selecciona la captura de pantalla → la conexión se establece automáticamente
¿Puedes arrastrar una imagen con QR? (solo en ordenador)
Sí. Con el escáner abierto, arrastra una imagen que contenga un código QR desde cualquier carpeta o aplicación y suéltala sobre la zona de la cámara. Solo2 detectará el QR automáticamente.
Los primeros 7 días son gratis. Todas las funciones, sin límites, sin tarjeta. Después, el servicio cuesta 10 céntimos al día, descontados automáticamente de tu saldo.
Si tu saldo llega a cero, puedes seguir entrando en Solo2 y accediendo a tu bóveda. Pero no podrás comunicarte hasta que recargues.
Tienes 90 días para decidir. Si pasados esos 90 días no has recargado, tu registro se borra del servidor. Pero tus datos locales — tu bóveda con mensajes, archivos y contactos — siguen en tu dispositivo. Son tuyos para siempre.
Si conservas tu firma criptográfica (tus 24 palabras de recuperación o el QR equivalente), puedes acceder a tu bóveda siempre, incluso sin cuenta activa.
Sí. Solo2 es comunicación directa, como una llamada telefónica. Los mensajes van de tu dispositivo al de la otra persona sin pasar por ningún servidor. Para que eso funcione, los dos tenéis que estar conectados al mismo tiempo.
Si tu contacto no está conectado, el mensaje espera en tu dispositivo. Cuando los dos estéis conectados, se entrega al instante.
Puedes enviarle un toque — una notificación que le avisa de que quieres hablar. Cuando se conecte, podréis comunicaros.
Piénsalo como una llamada telefónica: si la otra persona no contesta, no es que el teléfono esté roto — es que no está disponible. Con Solo2 es igual. Y la ventaja es que cuando por fin conectáis, la conversación es absolutamente privada. Nadie la escucha. Nadie la graba. Nadie sabe que existió.
Tus datos viven en tu dispositivo, no en nuestro servidor. Si pierdes tu único dispositivo y no tienes copia, los mensajes se pierden. Eso no es un error: es seguridad. Son tus datos, en tus dispositivos, no en los nuestros.
Protégete: usa dos dispositivos
Cuando estás conectado en dos dispositivos al mismo tiempo, Solo2 sincroniza automáticamente el contenido de tus bóvedas. Si pierdes uno, el otro tiene tu copia. No tienes que hacer nada — la sincronización es automática mientras ambos estén activos.
Haz copias de seguridad
Además de usar dos dispositivos, puedes exportar una copia de tu identidad criptográfica y de tu bóveda completa a cualquier medio externo que sea de tu propiedad y de tu absoluto control. Ten cuidado con las contraseñas de esos backups: son la llave de tu identidad.
Tu firma criptográfica (tus 24 palabras o el QR equivalente) te permite recuperar tu identidad desde cualquier dispositivo. Apúntalas en papel y guárdalas en un lugar seguro.
Solo2 no permite que el llavero de tu sistema operativo (Apple Keychain, Google Password Manager) almacene tus credenciales. No es un error — es una decisión de principios.
Solo2 promete que no queda rastro de tu actividad fuera de tu control. Las credenciales guardadas en un llavero externo son accesibles por el fabricante de tu sistema operativo, y por cualquier persona con acceso a tu dispositivo y a tu huella o Face ID.
Tu usuario y contraseña solo existen en tu memoria y en tu dispositivo — si tú lo decides.
Seguridad Máxima
En Configuración encontrarás el toggle de Seguridad Máxima. Activado, Solo2 te pide la contraseña cada vez que abres la app — la sesión se cierra automáticamente. Desactivado, Solo2 recuerda tu sesión en el dispositivo y entras directamente.
¿Compartes tu dispositivo con otras personas? Mantén Seguridad Máxima activada. ¿Solo tú usas tu teléfono? Desactívala para entrar con un solo toque.
No. Ni siquiera nosotros podemos hacerlo. Solo2 no tiene ningún mecanismo para revocar tu acceso remotamente — y es una decisión deliberada.
Los datos son tuyos. Tus 24 palabras de recuperación te dan acceso a tu bóveda siempre, con independencia de que el servidor exista o funcione. Nadie — ni un juez, ni un administrador, ni nosotros — puede quitarte esa llave.
¿Qué pasa si pierdo mi teléfono?
La protección de tu dispositivo es el PIN, la huella o Face ID que tú configuras. Solo2 no añade un "botón de emergencia" remoto porque eso significaría que alguien — aunque fuéramos nosotros — podría decidir quién accede a tus datos y quién no. Si otra persona tiene acceso a tu teléfono desbloqueado, el problema es anterior a cualquier aplicación.
Si tienes tus 24 palabras o el QR equivalente, puedes restaurar tu identidad en cualquier dispositivo nuevo. Pero identidad no es lo mismo que datos: al entrar en un dispositivo nuevo, eres tú, pero tu bóveda está vacía. Tus datos solo existen dentro de las bóvedas de los dispositivos donde los hayas tenido. La única forma de recuperarlos es que dos dispositivos estén activos al mismo tiempo — se autodetectan y sincronizan toda la información — o a través de las copias de seguridad que hayas hecho.
Solo2 es una aplicación web. No se descarga de ninguna tienda. Eso significa que ni Apple ni Google saben que la usas. No queda registro en tu historial de compras, ni en tu cuenta de Apple o Google, ni en ningún servidor externo.
Si instalas Solo2 en tu pantalla de inicio
Aparece un icono en tu pantalla de inicio, igual que cualquier otra app. Pero la diferencia es que ese icono no está vinculado a ninguna cuenta de Apple o Google. Si borras Solo2 del dispositivo, desaparece todo: el icono, los datos del navegador y tu bóveda local. No queda nada.
Si fuera una app de tienda
Cualquier app descargada desde la App Store o Google Play queda registrada permanentemente en tu historial de compras, incluso si la borras después. Apple o Google saben que la instalaste, cuándo y en qué dispositivo. Cualquier persona con acceso a tu cuenta familiar puede verlo.
La única persona que puede saber que usas Solo2 es alguien que tenga tu teléfono en la mano y vea el icono. No hay ningún registro centralizado en ningún sitio. Así de simple.
No. Nadie puede. Ni nosotros, ni tu proveedor de internet, ni ningún gobierno. No es una promesa — es una imposibilidad técnica.
Tus mensajes se cifran en tu dispositivo con claves que solo existen en los dispositivos de los participantes. El servidor de Solo2 no participa en la conversación ni almacena nada. Aunque alguien intercepte el tráfico, solo vería datos cifrados imposibles de descifrar.
La única persona que puede leer tus mensajes es la persona con la que hablas. Así de simple.
Sí, es verdad. Solo necesitas un nombre de usuario que tú eliges. No pedimos teléfono, ni email, ni nombre real, ni documento de identidad.
No hay nada en tu cuenta de Solo2 que permita vincularla con tu persona física. Ni nosotros sabemos quién eres. Tu identidad en Solo2 es exclusivamente criptográfica — un par de claves matemáticas que tu dispositivo genera en el momento de crear la cuenta.
No. Solo2 no se descarga de ninguna tienda de aplicaciones, así que no aparece en tu historial de compras de Apple ni de Google. Nadie que revise tu cuenta familiar puede ver que lo usas.
Los pagos los procesa MenzuriPay, un sistema completamente separado de Solo2. En tu extracto bancario aparecerá el cargo de MenzuriPay, no de Solo2. Y dentro de Solo2, no se guarda ningún historial de pagos ni datos bancarios — solo tu saldo actual.
El servidor de Solo2 solo sabe tu nombre de usuario y un hash de tu contraseña. No sabe con quién hablas ni cuántos túneles tienes — esa información solo existe dentro de tu bóveda, cifrada en tu dispositivo.
Cuando tu aplicación quiere conectar con alguien, deja una nota en el servidor pidiendo contacto. Tu contacto, que periódicamente comprueba si alguien quiere hablar con él, encuentra tu nota y obtiene tu dirección. A partir de ese momento, los dos dispositivos hablan directamente entre ellos. El servidor ya no participa.
Todo lo que pasa por el servidor vive en memoria temporal durante milisegundos y se borra inmediatamente. No se escribe en ningún disco. El servidor no sabe si la conexión se estableció, cuánto duró ni cuántos mensajes se intercambiaron. Si el servidor se apagase, los dos usuarios seguirían hablando.
La conversación es segura desde antes de empezar: cuando se crea el túnel, los dispositivos intercambian claves criptográficas. Cada mensaje se cifra con la clave del destinatario. Solo él puede descifrarlo. Nadie más tiene esas claves — ni el servidor.
En la mensajería más extendida hoy, los mensajes viajan a través de los servidores de la empresa que te da el servicio — incluso cuando van cifrados. En Solo2 no. Lo que escribes viaja directamente del dispositivo de quien escribe al dispositivo de quien lee. Esa diferencia es arquitectónica, no cosmética: lo que nunca pasa por nuestros servidores no podemos dárselo a un tercero. Para la mayoría de personas y de amenazas habituales — un servicio comprometido, una orden judicial sobre la empresa, una filtración masiva del proveedor — esa primera capa basta.
Aún así, ciframos. Hay escenarios donde la arquitectura por sí sola no es suficiente: un programa residente en tu propio dispositivo monitorizando tráfico saliente, redes bajo vigilancia de actores con muchos recursos, análisis de patrones a escala industrial. Para esos escenarios — el periodista con una fuente, el abogado con un caso sensible, el médico con datos de un paciente, una negociación bajo un acuerdo de confidencialidad — Solo2 cifra dos cosas: el contenido del mensaje y los datos de envío. Cada mensaje se cifra con una llave única que se destruye en cuanto se usa, y las llaves que cifran los datos de envío también se renuevan periódicamente.
Solo2 te protege en dos capas: primero por dónde no van tus mensajes, después por cómo viajan los pocos bytes que sí salen del dispositivo. Para la mayoría de personas, la primera capa basta. Para quien lo que envía importa especialmente — documentos sensibles, conversaciones con un paciente, casos abiertos, propuestas con cláusulas de confidencialidad — la segunda existe y trabaja en silencio.
Instala Solo2 en ambos dispositivos e inicia sesión con el mismo usuario. Cuando los dos estén conectados al mismo tiempo, la sincronización es automática. No tienes que hacer nada.
Solo2 sincroniza todo: mensajes, archivos, contactos, configuración. Lo que tengas en un dispositivo aparece en el otro. Si añades un contacto en el teléfono, aparece en el ordenador. Si cambias el tema visual en el ordenador, cambia en el teléfono. Todo en tiempo real, mientras ambos estén activos.
La sincronización es directa entre tus dispositivos — no pasa por ningún servidor. Tus datos viajan cifrados de uno a otro exactamente igual que en una conversación con otra persona.
Un detalle: algunos navegadores pueden pausar las pestañas inactivas para ahorrar batería. Si usas tu ordenador como nodo permanente, conviene fijar la pestaña de Solo2 o desactivar la suspensión automática en la configuración del navegador.
Usa dos dispositivos. Esa es la mejor protección. Cuando tu teléfono y tu ordenador están conectados a Solo2 al mismo tiempo, toda tu bóveda se sincroniza automáticamente entre ambos. Si pierdes uno, el otro tiene tu copia completa.
Tu ordenador de casa o de la oficina puede actuar como un nodo permanente. Si dejas Solo2 abierto en una pestaña del navegador, tu ordenador recibe y guarda todo lo que te envíen, incluso cuando tu teléfono está apagado o sin cobertura. Cuando el teléfono vuelva a conectarse, se sincroniza automáticamente.
Es como tener tu propio servidor privado — pero sin renunciar a ninguna garantía de privacidad. Todo sigue cifrado, todo sigue siendo directo entre tus dispositivos, y nadie más tiene acceso a tus datos.
Ten en cuenta que la sincronización es bidireccional: si borras algo en un dispositivo, desaparece en el otro. Esto puede ser una ventaja — si te roban el teléfono, puedes hacer un backup desde el ordenador y después lanzar un borrado total que se propagará al teléfono robado.
Para máxima seguridad, combina la sincronización con backups periódicos de tu bóveda desde el menú de Solo2. La sincronización te protege en el día a día. El backup te protege ante situaciones extremas.